Título: El arte de la medicina - Autor: Ra

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Título: El arte de la medicina - Autor: Ra

Mensaje  Admin el Miér Abr 07, 2010 11:36 am

El otro día mi novio me envío un correo con un enlace de un programa de televisión
acerca del falso médico de la Isla del Amor. En el programa nos muestra cómo engañó a
tanta gente haciéndose pasar por un profesional cirujano, osteópata…con una serie de
títulos inventados para un sinvergüenza que sólo cuenta con el bachiller.
Afortunadamente, aún quedan médicos profesionales que se preocupan sobremanera por
sus pacientes, poniendo empeño y tesón, dedicación, ganas, tiempo, entrega. En
definitiva, aquellos que fomentan la relación médico-paciente haciendo de la misma un
vínculo vital insustituible.
Este es ni más ni menos que el caso que relato a continuación, mi médico particular con
ciertas semejanzas con el susodicho. Es ferrolano (sólo de adopción) y se llama José
Manuel. No tiene título de Medicina. Le gusta pinchar. Afirma que cada cosa tiene su
recomendación terapéutica. Le gusta manipular los miembros. Se compromete a hacer
él mismo el tratamiento completo. Le encanta ver a su paciente en la camilla de
operaciones. Tiene un extenso currículum. Está dispuesto para operar. Enseguida dicta
una patología. Su lista de espera supera a su propia imaginación. Cotiza en bolsa. Sólo
usa anestesia local. Tiene una capacidad de diagnóstico fuera de lo normal. Hace estas
cosas porque le divierten. Con 15 años comenzó sus estudios de Medicina. Tiene riesgo
de fuga. En cualquier momento puede aparecer. Trata las cervicales. La cosmética no es
lo suyo. Lleva unos meses retenido por una paciente…
A pesar de estas similitudes mi doctor tiene otras características que lo destacan. A
saber…
Mi doctor opina que un buen acercamiento entre el médico y la paciente logran unos
resultados terapéuticos demostrables como son la recuperación del sueño y una gran
armonía en el cuerpo.
Para ello, mi idolatrado personaje no utiliza recetas ni fármacos.
Es partidario de la siesta, como acto terapéutico definitivo y con algunos efectos
secundarios, tales como aumento de la somnolencia, y cierto incremento de la
comunicación oral y onomatopéyica.
Igualmente divulga la importancia del ósculo en la sociedad que nos rodea, aplicado en
todo el amplio sentido de la palabra. En la boca, manos, pies, genitales, cara, glúteos,
entre los dientes, tras las caries, en las orejas, en el pulgar… siempre es bienvenida la
ciencia de la Osculosis.

Mi doctor es partidario de un buen entendimiento y acercamiento entre los miembros
corporales, fundamental para toda comunicación. Para ello, utiliza herramientas como
contacto a través de las manos sobre todo los miembros de mi cuerpo preferiblemente
desnudo, para que no se escape ningún posible diagnóstico ni protuberancia… (Mi
doctor es muy observador, no se le escapa una mancha ni un lunar). Y así, va palpando
de una a otra extremidad, desde unos bultitos que me aprecia muy satisfactoriamente en
la zona norte, amasados y observados contínuamente y dignamente colocados… hasta
las zonas sureñas que diagnostica placenteramente porque tiene mucha verborrea. Dice
que la lengua es el mejor lubricante que existe. Yo siempre creo a mi doctor, es
fundamental tener fe en el proveedor de la Salud. Me hace llegar al umbral de mi
sanación. Incluso se atreve a operar en la parte trasera del coche, con el consiguiente
riesgo de mi tránsito intestinal. Y como buen investigador es cabezota, e insiste en la
entrada de pulgar, resistiéndose la salida, se ve que está a gusto ahí dentro. Mi respuesta
a esta terapia a veces resulta algo húmeda, pero él le quita importancia, dice que es una
humedad relativa muy positiva.
Yo valoro satisfactoriamente el acercamiento de estas interioridades que cada día nos
hace estar más allegados y mejora nuestra relación médico-paciente.
Después de unos meses de terapia, me doy cuenta de la importancia que es la entrega
hacia la persona que te cura y te ayuda a mejorar el día a día, y a estar pletórico de salud
e igualmente de la adicción que supone.
Mi médico valora otras cosas como la persona, la confianza hacia él, que cumpla con
su prescripción facultativa, que practique la siesta cuando lo necesite, y que cuente con
él para ejercitarla y que sea yo misma, que me ría mucho y comparta con él alegrías y
penas, hace alarde de su secreto profesional, sin compartirlo con otras pacientes… es un
buen médico.
Por todo ello y sin más preliminares, un artista de este calibre, autor de esta paciente
obra de arte merece la mención de honor ante el sentimiento que me produce cada vez
que me cura y me entiende... sin perjuicio de malas imágenes ni convencionalismos
médicos existentes en esta nuestra sociedad corrupta y agresiva.
Y para que así conste y surta los efectos oportunos le otorgo el título honorífico de
“Doctor Amor” al que se accede con él Bachiller Superior y ciertos logros curriculares
añadidos a través de los años.

** Relatos publicados con el consentimiento de sus autores. Prohibida la reproducción total o parcial.

Admin
Admin

Mensajes : 50
Fecha de inscripción : 12/08/2009

http://www.eljuguetedeldeseo.es

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.